En estos días de crisis en Venezuela y apertura cubana, vuelve a mi cabeza de forma repetida la enigmática canción de Silvio Rodriguez “Ojalá”.
Al combinar la desesperación por el desengaño amoroso con la retórica revolucionaria, el verso “viejo gobierno de difuntos y flores”, digno de García Márquez, resulta irónicamente certero para describir la desesperada actualidad política caribeña. Es lo que tienen los artistas de talento, (como Sartre, como Picasso, como Neruda), discutibles en lo político, aciertan hasta sin querer con “disparos de nieve”.